1752 Por estas fechas se estima que la Cofradía Marraja realiza el encargo a Salzillo de la imagen de San Juan.
1761 En un inventario de la Cofradía consta San Juan entre las imágenes que sé procesionan.
1853 A la salida de la procesión, se incendia el trono perdiéndose la túnica y una mano del santo.
1881 Constancia de que una banda de música acompañaba a San Juan el Viernes Santo.
1915 Se estrenan hachotes con luz eléctrica y vestuario formado por túnica y capuz blanco con peto largo de raso negro, sustituyendo al de 1891, blanco y azul. El trono iba iluminado por 250 bombas, aunque ya a finales del siglo XIX los tronos lucían en sus cartelas bombas con luz eléctrica.
1916 El trono se adorna íntegramente con flor natural, sustituyendo a las artificiales, normalmente de tela.
1925 Se estrenan capuces sobre pirulís altos y capas de raso rojo, siendo la primera vez que se ven ambos elementos en Cartagena.
1926 Un grupo de marrajos de San Juan, socios del “Club Gavira”, comienzan a agruparse con la intención de hacerse cargo de los gastos de San Juan en procesión. Dicha agrupación no será reconocida oficialmente por la Cofradía hasta, parece ser, 1929.
1927 El grupo de marrajos de San Juan, conocidos por su juventud y afán de superación como "La Pandilla", visten los trajes del tercio de capirotes sustituyendo a los soldados de guarnición.
En este año ya consta la entrega de cestitas de paja rellenas de caramelos a los espectadores por parte de los comisarios de San Juan.
1929 Se comienzan a utilizar sandalias de cuero sin curtir, llevadas con calcetines color carne que al poco fueron sustituidos por blancos.
1930 Se estrenan hachotes metálicos en sustitución de los de madera y hojalata. En el proyecto inicial que aprobó la Junta de Arte, ya aparecía el águila de Patmos como elemento de sujeción del platillo, aunque finalmente se estrenaron sin ellos. Se estrenan varas con el emblema de la agrupación como remate para los comisarios de la agrupación, siendo los primeros que así lo hicieron. Jacobo Sánchez Rosique, presidente de la agrupación.
1932 Sanjuanistas marrajos desfilan el Miércoles Santo vistiendo los trajes de San Juan Californio, con la excepción de los gorros con pluma que fueros sustituidos por los capuces blancos del tercio marrajo. José Garrido Goicoechea, presidente de la agrupación.
1934 David Nieto Martínez, presidente de la agrupación.
1935 Se estrena el trono construido por el artista cartagenero Aladino Ferrer, así como el estandarte bordado por el Asilo de San Miguel y dirigido por Sor Pilar Martínez, que aún hoy se luce en la procesión del “encuentro”.
Sobre los desfiles de 1935, el Noticiero afirmaba que “los penitentes de San Juan habían dado muestra de una marcialidad ejemplar creando un sistema para iniciar la marcha y detenerse simultáneamente sin que influyese el hecho de desfilar con cables”.
En las revueltas al comienzo de la Guerra Civil se queman la imagen de Salzillo y casi todo el vestuario, salvándose el trono y la corona del santo, que aún hoy continúan procesionándose.
1939 Se retoma la actividad tras la guerra. Inocencio Moreno Quiles, presidente de la agrupación, compaginando el cargo de Hermano Mayor hasta 1940.
1940 Se procesiona la imagen del escultor Rigal, después policromada por Sánchez Lozano, que no gustaron. Se estrenan capas de raso blanco para el tercio del Santo Entierro. Por esta época se estrena la marcha “San Juan” del compositor Juan Victoria.
1941 A partir de este año, se instaura un nuevo orden en nuestra Semana Santa. En la desapacible madrugada de este año, pasada por agua, y ante el peligro de electrocución por estar todo mojado, Miguel Hernández ordena que se retiren los cables de los hachotes y el tercio desfiló manteniendo el mismo orden, demostrando que era posible desfilar todos al unísono. Desde esta señalada fecha, los sanjuanistas marrajos, tras el Encuentro, ya con las luces del alba, volvían a Santa Maria desfilando con los hachotes desenchufados.
1942 Miguel Hernández Gómez, presidente de San Juan y más tarde, alcalde de Cartagena.
Un numeroso grupo de sanjuanistas marrajos fundan la agrupación del Resucitado, idea que se llevaba fraguando desde 1940 y que se haría finalmente realidad en 1943 como Cofradía del Resucitado.
1943 Se estrena la imagen de San Juan realizada por José Capuz, siendo la corona labrada en plata la misma que utilizaba la imagen de Salzillo. Se estrenó también el vestuario del santo, bordado por Consuelo Escamez. Al mismo tiempo también se estrenan capas y capuces de raso blanco, desfilando por vez primera 4 evangelistas con galas.
1944 Se estrenan las capas de raso rojas para el tercio de la madrugada tal y como se llevaban hasta 1935.
1945 Se estrenan por primera vez fajines en raso rojo bordados, decidiéndose no incorporar el emblema a las capas por considerarse “una redundancia propia de nuevos ricos, el bordado del escudo en capas y fajines”.
1947 Se estrenan nuevos hachotes fabricados por Baillo, destinándose a la procesión del Santo Entierro en la noche de Viernes Santo.
1950 Se bordan las capas blancas con hilo de seda rojo.
1952 Se celebran las “Bodas de Plata” de agrupación, estrenándose capas blancas y nuevo estandarte realizado por Consuelo Escamez, bordados, todo ello, con el nuevo emblema de la agrupación diseñado por Julio Mas y dibujado por Vicente Mustieles.